domingo, 12 de enero de 2014

MICRORRELATOS Y OTROS CUENTOS CORTOS PUBLICADOS EN CUENTOS Y MÁS Y OTRAS PÁGINAS



MICRORRELATOS Y OTROS CUENTOS CORTOS PUBLICADOS EN CUENTOS Y MÁS Y OTRAS PÁGINAS

AL MARGEN DE MUCHOS OTROS CUENTOS QUE VIERON LA LUZ MUCHOS AÑOS ANTES, UNA ETAPA MUY SATISFACTORIA PARA MIS RELATOS Y MICRORRELATOS COMENZÓ A PARTIR DE 2009, CUANDO EN LA PÁGINA CUENTOS Y MÁS, DE JUAN JOSÉ PANNO Y MÓNICA PANO ME PUBLICARON MI PRIMER APORTE: SUTILEZA

Hasta la fecha, 12 de enero de 2014, me han publicado 114 colaboraciones en Cuentos y más. Muchos de esos cuentos fueron reproducidos en otras páginas de Argentina y otros países, y en diarios, periódicos y revistas.

SUTILEZA -Publicado en Cuentos y más el 18.02.09. Publicado en la  página de Uruguay "www.acamacavamos.blogspot.com (Camacadas) como "Un cuento de la otra orilla". en febrero de 2009 y en periódico El Apogeo de Del Viso, en la serie "Cuentos del tren", en enero de 2012, nro. 29. 

   El tren llegó a Retiro. Poca gente a las diez de la mañana de ese sábado de enero. Ni siquiera estaban controlando los pasajes en la entrada a la plataforma. Me acomodé en un asiento bajando un poco la ventanilla, dispuesto a dormir un rato. A los pocos minutos se sentó un tipo a mi lado. Me extrañó un poco porque todavía quedaban muchos asientos libres, así que miré de reojo a mi acompañante. Era un hombre de unos sesenta años, mal entrazado, barbudo, y con más de un feo olor encima. Un vagabundo, pensé. Mientras no me dé charla. Pero me dio charla de inmediato.
   -¿Este tren va para Boulogne? -me preguntó, sin preocuparse mucho por mi fingida somnolencia.
   -Ajá -fue mi amigable respuesta. Luego me estiré bien en el asiento, cerrando los ojos, dispuesto a cortar ahí mismo el diálogo. No le importó mucho.
   -Tengo que ir urgente a Boulogne ¿sabe? Tengo un trabajo ahí que me va a dejar una buena platita. Pero no tengo para el pasaje. Me voy colado. ¿No sabe si el guarda pasa antes de Boulogne?
   -¿Si pasa? Pasa como tres veces. Y además, en Boulogne, en todas las salidas del andén, hay empleados controlando los pasajes para hacerles la multa a todos los que no tienen boleto. Creo que hoy había hasta policías -le contesté exagerando, para ver si se decidía a bajar. Pero no se bajó.
   -No importa. Cuando venga el guarda me voy a otro coche y listo. Además, en Boulogne, el trabajo que debo hacer es en la misma estación. Tengo que arreglar un kiosco de revistas. Porque yo soy carpintero, sí señor.
   -Como le parezca. Pero yo que usted, me bajo.
   -Noooo. Mire que tengo que ganar esa plata para poder ir al médico. Míreme las manos. Mire cómo tiemblan. ¿Se da cuenta? Seguro que me recetan remedios y análisis y qué sé yo cuántas cosas más.  
   Extendió las manos. Era verdad: le temblaban mucho. En ese momento pasó un guarda por el andén, vio al tipo y subió.
   -¿Adónde va usted? -le preguntó, poco contemporizador.
   - A Boulogne, señor.
   -Muéstreme su boleto.
   - Uy, uy, uy. Me olvidé de sacar el boleto. Escúcheme…
   - Vamos, vamos, abajo. ¡Rápido!
   -Pero… tengo que ir a Boulogne. Tengo un trabajo que…
   -Vamos, vamos. Usted siempre igual. Toda la vida lo mismo.
   Cuando el guarda se llevaba al tipo metí la mano en el bolsillo, saqué un billete y lo llamé.
   -¡Guarda! Un momento, por favor. ¡Usted, venga! -llamé al tipo- Tome y cómprese el boleto. No pierda ese trabajo si es tan importante para usted.
   -¡Gracias, señor! ¡Gracias!
    -Vaya, vaya, que el tren ya sale. Falta poco -contesté antes de que se pusiera a llorar ahí mismo, tan emocionado parecía.
    El guarda me miró ladeando la cabeza, frunciendo el ceño y encogiendo los
hombros, gestos destinados, con seguridad, a suplantar alguna frase como “Usted es dueño” o “Si le parece…” o “A mí qué me importa si es su plata”.
   Miré para ver si el hombre alcanzaba a comprar el pasaje y volver al tren. Salió caminando muy rápido y cuando llegó al hall central, en vez de dirigirse a las ventanillas, fue a uno de los bares, sacó el dinero, le dieron un vaso de vino tinto y se acodó con gran placidez en el mostrador, mientras el tren arrancaba.
   No pude reprimir una puteada.
   Más tarde, pensándolo bien, sonreí. Primero, por lo sutil de su pedido. Segundo, porque si me hubiese pedido plata para vino, lo más probable es que no le habría dado. Y el pobre hombre también tenía derecho a tomar un buen vaso de vino.

SEMIDIOS -Fue publicado en Cuentos y más el 13.05.09. Luego en el periódico El Apogeo de Del Viso, nro. 30, febrero de 2012, en la serie "Cuentos del tren". Lo publiqué en mi Facebook, Rubén Faustino Cabrera, el 03.03.18.

      Una pequeña sombra verde se descuelga del techo del vagón, pasa volando cerca de la cabeza de una pasajera y se salva por milímetros de que ésta la destruya de un manotazo. El insecto se posa en el marco de mi ventanilla mientras la chica todavía lo mira aterrada.
       -No hace nada, no pica- le digo mientras tiendo una mano a la que trepa el mamboretá-. Es un mamboretá, una mantis sagrada. Una santateresa. Tata Dios, le dicen.
       Pasea entre mis dedos y lo vuelvo a dejar en la ventanilla. Continúo leyendo un rato el diario mientras el insecto recorre ese ámbito desconocido para él.
       Dejo de leer cuando falta una estación para llegar a Retiro. Entonces, reparo en el mamboretá. Sigue ahí, en el marco de la ventanilla cerrada, pugnando por salir. Si llega a Retiro, subirán otras personas ignorantes de su mansedumbre y posiblemente lo maten. Descubro que el destino de esa criatura, en ese momento, está en mis manos. Si abro la ventanilla y dejo que vuele, le habré salvado la vida. Para ese bicho soy como un dios.
       Cuando el tren se detiene en Saldías abro la ventanilla para que escape. El mamboretá vuela hasta un árbol cercano y tan velozmente como él llega,  aparece un pájaro, ateo seguramente, agnóstico quizás, y lo devora.        

ERA UNA MUJER EXTRAORDINARIA... - Fue publicado en Cuentos y más el  10.06.09. También fue publicado en www.elcraneodecopernico.blogspot.com el 01.11.09. El 17.08.2009 fue publicado en mi página de Facebook: Rubén Faustino Cabrera. Fue publicado el 21.06.2009 en el diario El Litoral, de Concordia, Entre Ríos. 
Apenas resumido, fue contado oralmente por Irma Varela, de Córdoba, el 04.01.2022.

ERA UNA MUJER EXTRAORDINARIA...

    ...que tenía carne de cañón, piel naranja, sangre y arena, cabeza de turco, cabellos de ángel, pelo de zonzo, canas al aire, rulo de estatua, frente y contrafrente, oreja de Van Gogh, ojos de buey, boca campeón, dientes de ajo, lengua a la vinagreta, oídos sordos, cuello de botella, pechito de cerdo, seno, coseno y tangente, corazón valiente, costillitas de chancho, codo de tenista, Zárate Brazo Largo, dedos de oro, uñas de guitarrero, índice de inflación, nalgas marinas, pierna de ases, pie de atleta, talón de Aquiles, pubis angelical, ombligo del mundo, Sancho Panza, estómago resfriado, pulmón de manzana, nervios de acero, garganta profunda, hombros caídos, lomo a la pimienta,  cerebro mágico, patas de rana, cintura cósmica del Sur, muñeca  inflable, calavera no chilla, cara de póker, Pulgarcito, venas abiertas de América Latina, huesito dulce, Palma de Mallorca, vista panorámica, olfato de sabueso, gusto en conocerlo, perfil griego, sonrisa vertical, paladar negro, sexo explícito, mano y contramano, gambas al ajillo, colmillo salvaje, mandíbula batiente, cola de carpintero. 
     Un día me cansé y la dejé en un circo. 




ABSTEMIOS ABSTENERSE -Fue publicado en Cuentos y más el 19.08.09. Luego en página lanacion.com/mundo gourmet, el 16.05.12, del diario La Nación. Fue publicado en la revista virtual EONIA-Infinidad de enfoques no. 1, en mayo de 2022. 
Así apareció en La Nación digital Mundo gourmet: 

Abstemios abstenerse



Quiero compartir con ustedes un divertido cuento que me mandaron para mi cumpleaños  se llama “Abstemios abstenerse” – irónico no?- y es de  Rubén Faustino Cabrera.
Diviértanse un rato recordando  todas esas marcas y botellas que acompañan las mesas diarias de todas las familias y todas las generaciones.

Tía María cumplía años y festejaba con un gran asado en su casa. Parientes, amigos y vecinos ocupaban su lugar en torno a varias mesas dispuestas a lo largo del quincho. Más allá, en la parrilla, El Abuelo se ocupaba de la carne, las achuras y los pollos, y su Nieto Senetiner lo ayudaba. La Victoria preparaba las ensaladas.
-¡Por fin llegaste!- me saludó Tía María.
-¡Feliz cumpleaños! -dije mientras le daba un beso y le tendía un regalo -¿Cuántos son, si se puede decir?
-Setenta cumplo -contestó.- ¡Cosecha 1939!
Todos los invitados me recibieron al grito de “¡Salud!”. Un sector de las mesas era ocupado por Los Quiroga. Los 8 Hermanos de Tía María ocupaban otro sector. Y en el resto de los lugares se habían acomodado Tío Paco, Bianchi, Graffigna, el Viejo Tomba, Orfila, Torito, Navarro Correas, Don Valentín, Padilla, Luigi Bosca, Don Nicanor, Etchart, Flichman, Lucas Bols, Michel Torino, El Vasquito, Felipe Rutini, Legui, Peters y los Fratelli Branca, quienes a pesar de los años que llevaban en el país, todavía se autodenominaban “fratelli” en vez de “hermanos”
-Tomate un tinto -me dijo López alcanzándome un vaso servido con generosidad.
-¿No hay soda? -pregunté.
Todas las miradas se clavaron en mí, como queriendo fulminarme. Se hizo un silencio que se podía cortar con el cuchillo que blandía El Abuelo, apuntándome.
-Que Santa Ana, Santa Silvia, Santa Mónica, Santa Isabel, Santa Julia, San Telmo, San Huberto, San Felipe y todos los demás santos te perdonen -me dijo Tía María.
-Y San Patricio, ya que estamos -agregó El Abuelo.
-Es que… es que los chorizos están largando jugo y se puede prender… ¡se puede prender fuego el asado! ¡Para eso es la soda! -mentí mientras le buscaba el fondo al vaso de vino a la voz de “¡Salud!”.
Todos suspiraron aliviados y, por suerte, pudimos seguir teniendo la fiesta en paz.


En revista virtual EONIA-Infinidad de enfoques, nro. 1, mayo de 2022.




UN CUENTO DE TERROR -Fue publicado en Cuentos y más el 08.09.09. Luego en la página Satan's Bloody Pearls (Las perlas sangrientas de Satán), www.kerlames.blogspot.com el 21.10.10. 




ANAGRAMAS ENCADENADOS -Fue publicado en Cuentos y más el 21.04.10. Por primera vez un cuento mío apareció como "El cuento del día" o "El cuento de la semana" en esa página. Fue republicado el 03.03.12.

     Marido dormía. Marta trama matar. Traidor tirador de locas, celos da. Briosa sorbía bronca. ¡Cabrón!
   -¡Puerco cuerpo! ¡Esposo poseso! ¡Matón monta colas locas!
   El ya despierta. La mira:
   -¡Ey! ¡Dispárame allí! -reta -¡Apunta, putana!
   -¡Apunto!
   -¡No, puta!
   -¡Sí, amor, sí! ¡Morís así! ¡Ya!
   -¡Ay!

LA MANO DE DIOS -Fue publicado en Cuentos y más el 18.06.10. Luego apareció en una página de Facebook el 26.10.10: Toco y me voy: www.facebook.com/tocoymevoyec, y el 07.10.12 en la página de España www.manquepierda.com/historiarealbetis (página sobre el Real Betis de Sevilla). El 13.02.2017 fue publicado en la página AMDEL-Asociación Mundial de Escritores Latinoamericanos. Fue publicado en el periódico El Apogeo de Del Viso nro. 55, de marzo de 2014.



El 3 de marzo de 2014, recibí el siguiente e.mail, referido a "La mano de Dios":


Hola Rubén
Me llamo Aldo Flores Escobar, titulado en Creación literaria por la Universidad Autónoma de La Ciudad de México y estoy a cargo de una antología que se llama "Futbol en breve. Microrrelatos de jogo bonito", que espero se publique en mayo próximo. Por medio de Sergio Gaut vel Hartman pude leer tu microrrelato “La mano de Dios", mismo que me gustó y por ello te he incluido en la compilación.
Te mantendré informado acerca de la culminación de la obra en la que estamos colaborando escritores de todo el orbe.
Sin más por el momento, te saluda con afecto, desde la cálida Ciudad de México, Aldo Flores (Compilación, comentarios y estudio)

Ésta es la primera tapa propuesta del libro que incluye este microrrelato mío y que aparecerá en mayo de 2014:



La  mano de Dios, de Rubén Faustino Cabrera


Con el nombre de “La mano de Dios” se conoce a la jugada con la que Diego Armando Maradona marcó el primer gol del Argentina 2 Inglaterra 1 de los cuartos de final del Mundial de México en 1986.
El partido se disputó en el Estadio Azteca de México el 22 de junio de 1986. En el minuto 51 Maradona saltó con el portero inglés Peter Shilton, 20 centímetros más alto que él, pero el argentino extendió su brazo y golpeó con la mano el balón, que se introdujo en la meta inglesa.
El árbitro tunecino Alí Benneceur dió por válido el tanto a pesar de las protestas de los defensores ingleses.  Maradona declararía posteriormente en su biografía: ” Ahora sí puedo contar lo que en aquel momento no podía, lo que en aquel momento definí como “La mano de Dios”. Qué mano de Dios… ¡fue la mano del Diego¡ y fue como robarle la billetera a los ingleses…”

En tono de humor Rubén Faustino Cabrera nos deja este pequeño relato.
Un inglés llega al Cielo.  Dios le da la bienvenida y le concede un deseo:
- Pedí lo que quieras.
- ¡Oh, my God! ¿Lo que quiera?
- Lo que quieras. Eso sí: no me vayas a pedir, por ejemplo, que anule la Segunda Guerra Mundial.
- Entiendo, Señor, imposibles no.
- ¿Imposibles? ¿Imposible? Pero… ¿vos sabés con quién estás hablando?
- Discúlpeme, Señor, yo sé que usted podría hacerlo.
- ¡Por supuesto! Pero… ¿sabés todas las cosas que tendría que reacomodar? Pedí algo que sea más simple. No tengo ganas de trabajar tanto.
- Está bien, Señor. Lo que quiero es más sencillo. Quiero que anule un gol.
- ¿Un gol? ¿Qué gol? ¿De qué deporte? Especificá.
- El primer gol que le hace Diego Armando Maradona a Inglaterra el 22 de junio de 1986 , en el Estadio Azteca de México, a los seis minutos del segundo tiempo, por los cuartos de final de la Copa Mundial de Fútbol 1986.
- ¿La mano de Dios?
- La mano de Dios, sí.
- ¿Y qué querés que haga?
- Que el árbitro vea la mano y no convalide el gol.
- ¿El gol de la mano de Dios?
- Sí, Señor. El gol de la mano de Dios.
- ¿Vos estás loco? ¿Sabés toda la buena prensa que me dio ese gol? Después de las Cruzadas, después de la Inquisición, de la conquista de América, después de que dijeran que Dios ha muerto…
- Pero, señor… ¿por la buena prensa que le ha dado ese gol no me concede el deseo que me prometió? ¿Ese es el motivo?
- ¡No! ¡Porque el gol de la mano de Dios fue hermoso! ¡Lo más hermoso que vi en mi vida! ¡Y eso que soy eterno, eh!


Avatar de Alfonso Del Castillo Escrito por el 7 octubre, 2012. Archivado bajo Portada,Relatos de Fútbol. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada.

En España le cambiaron el principio. Se ve que no quieren problemas con otros países de Europa, a pesar de que los piratas ingleses les robaron El Peñón de Gibraltar. El principio de "La mano de Dios" es así, originalmente, tal como se publicó en Cuentos y más: 

Un inglés llega al Cielo (parece ficción, pero, obviamente, este cuento es ficción). Dios le da la bienvenida y le concede un deseo:

FINALMENTE, EL LIBRO "FÚTBOL EN BREVE - MICRORRELATOS DE JOGO BONITO" HA APARECIDO EN MÉXICO. REPRODUZCO LA TAPA DEL LIBRO VIRTUAL Y LA TAPA DEL LIBRO EN PAPEL (QUE HA SIDO CAMBIADA DE LA QUE ORIGINALMENTE SE PROPUSO):


Tapa propuesta originalmente

Tapa definitiva del libro



¿VIDA INTELIGENTE? -Fue publicado en Cuentos y más el 03.09.10. Luego apareció en www.goodreads.com/group y en Lausº's (Mexico)recent post el 02.02.11. El 29.04.2016 lo publiqué en mi página de Facebook: Rubén Faustino Cabrera.

   -Mirá cómo abre la boca ese tonto…
   -Creo que le llaman “hombre”.
   -¿Y ese otro ser que tiene al lado?
   -“Mujer”, le dicen, por lo que he escuchado.
  -Pero, ¿por qué nos mirarán como embobados y abriendo y cerrando la boca todo el tiempo? ¡Parecen autómatas!
   -¡Vos te hacés tantas preguntas, querido! ¡Te dije mil veces que son enigmas insondables para nosotros! Que qué habrá más allá de esta pared transparente, que por qué no se ahogan en el aire, que por qué abren y cierran la  boca mientras nos miran como descerebrados… ¿No te parece que por ser un simple pececito de color te hacés demasiados problemas?

DIVÁN -Fue publicado en Cuentos y más el 25-10-10. Obtuvo Mención en el Concurso "Caperucita Roja en 140 caracteres", organizado por Cuentos y más. Se reprodujo en doce páginas de Internet (que no mencionaré), entre ellas en www.clarin.com/sociedad del 03.12.10. Fue publicado en un folleto del Ministerio de Educación-Presidencia de la Nación "Todos podemos leer. Todos podemos escribir", en 2014. 

   -¿Podrá curarme, doctor? Yo sólo quería comerla. ¡Y empezó a criticarme la nariz, las orejas, la boca! ¿Qué soy, doctor? ¿Un monstruo?

JERIGONZA (O JERINGOZO) -Fue publicado en Cuentos y más el 21.10.10. Luego en el periódico El Apogeo de Del Viso, nro. 31, marzo de 2012, en la serie "Cuentos del tren" y en la página de Internet del periódico el 25.03.12.

   Se encontraron en Del Viso, en el cruce de las vías del Ferrocarril Belgrano y la Ruta 26, Partido de Pilar. Iban caminando los dos, en sentido contrario.
   -¡Opojopo! ¡Apahípi viepenepe elpe trenpe! – dijo uno de ellos.
   -¿Estás hablándome en jeringozo? -dijo el otro.
   -En todo caso, estoy hablándote en jerigonza, en una jerga, en un galimatías.
   -Jeringozo o jerigonza, es lo mismo. Vos me entendés. Además, yo creo que se debe decir “¡Apahípi viepenepe epel trepen!”. Con las consonantes al final.
   -¡No, señor! ¡Las consonantes van antes y luego se coloca la letra pe y la vocal correspondiente!
   -¡Así es más difícil de entender! No es lo mismo decir “elpe trenpe” que “epel trepen”. Para mí, la forma correcta es decir “epel trepen”. Así es más fácil de interpretar.
   -¡No, señor! ¡Elpe trenpe!
   -¡No! ¡Epel trepen!
   -¡Elpe trenpe!
   -¡Epel trepen!
   El tren los arrolló a los dos y se terminó la discusión.


En la foto, en el cruce de Ruta 26 con las vías del Ferrocarril Belgrano Norte, en Del Viso, a la izquierda, Rubén Cabrera. A la derecha, Víctor Koprivsek, director de El Apogeo de Del Viso, posando para la foto que ilustró el cuento. 

MINICUENTOS POR LA IDENTIDAD: "UNA SOLA PALABRA", "SOSPECHAS Y CERTEZAS", "LA MAGIA Y EL RESPETO" -El 30.03.11 fueron publicados estos tres microrrelatos en Cuentos y más. "Sospechas y certezas" fue publicado como El cuento del día. El 13.04.11 fueron publicados en www.aprohcol.org.. El domingo 17.04.11, "Una sola palabra" y "Sospechas y certezas" fueron publicados en el suplemento "Testimonios-Minicuentos por la Identidad", del diario Tiempo Argentino. También en Internet en el mismo diario. El sábado 30.04.11 Tiempo Argentino publicó la segunda parte de Testimonios..., donde apareció "La magia y el respeto". El 07.05.11 en el Stand del Instituto Cultural de la Pcia. de Bs. As., con la Subsecretaría de Cultura de Pilar y el Grupo ALMA, leí "Sospechas y certezas". "Sospechas y certezas" también apareció publicado en el periódico El Apogeo de Del Viso, en el nro. 103, marzo de 2018. Los tres también fueron publicados en mi página de Facebook: Rubén Faustino Cabrera el 24.03.2017. 

Una sola palabra
   Primero le arrancó la libertad. Le arrancó su futuro, le arrancó los sueños. Después le arrancó las uñas, le arrancó las orejas, le arrancó los testículos. Finalmente, intuyendo que ya no hablaría, le arrancó la lengua.
     En consecuencia, con su víctima desangrada, le arrancó la vida.

    -¡Hijo de puta! -gritó entonces con furia el torturador -¡No le pude arrancar una sola palabra!  

Sospechas y certezas
   Siempre sospechó que su padre, militar retirado, había sido un represor. Siempre sospechó de un dicho de su madre: “Los ojos verdes los heredaste de tu bisabuelo paterno”. Hasta que alguien le dijo que su padre había integrado un grupo de tareas. No lo pudo creer. Entonces, decidió terminar con las sospechas y comenzar con las certezas. Exigió una prueba de ADN para cada uno de ellos. A regañadientes, insultándolo, su padre accedió.
       Expectante, se enteró de los resultados: 99,99 % de coincidencias.
       Indignado, se enteró que sus padres eran sus verdaderos padres.

La magia y el respeto
     Locura, ironía, soberbia. “Imbecilidad”, dice mi hijo. ¡Vaya una a saber! Lo cierto es que la última vez que fui a limpiarle la casa, el general me dijo:
        -Nosotros hicimos magia, en esos años.
        -¿Magia, general?
        -Magia, sí. ¿Sabe a cuántos hicimos desaparecer?
       Tuve ganas de decirle “¿Por qué no te tragará la tierra, así desaparecés vos también?”. Pero, necesito el trabajo y me callé la boca. Seré muy humilde, pero tengo algo que el general no tuvo, ni tiene, ni tendrá jamás: respeto.

ERA TAN, PERO TAN AMARRETE... -Fue publicado en Cuentos y más el 30.05.11. Luego fue publicado en la página www.semanarioprimerdia.blogspot.com. La edición en papel se llama Semanario Independiente Primer Día, un periódico que se distribuye en Jesús María, Sinsacate y Colonia Caroya (Pcia. de Córdoba). Apareció en el nº 105, del 28.08.11.

ERA TAN, PERO TAN AMARRETE...
   …que su madre casi no pudo dar a luz, porque él no aceptaba nada que estuviera relacionado con la palabra “dar”.  Fue así que cuando tuvo la edad suficiente, en vez de caminar, reptó, ya que jamás quiso dar sus primeros pasos. Permaneció toda su vida en la oEscuridad, para no dar sombra. Con tal de no tirar nada, ni siquiera se tiraba gases. Se limó las yemas de los dedos  hasta lastimarse, para no dejar en ningún lado sus huellas digitales.
   No se casó, por supuesto, para no dar el sí; ni prestó juramento a ninguna bandera, a ningún dogma. Jamás trató de solucionar un problema, para no sacarse un peso de encima.
  Durante toda su existencia no se afeitó, para no mencionar la palabra “presto” cuando necesitaba una Prestobarba. Jamás regaló una sonrisa, ni dio un abrazo, ni tiró una cana al aire.
   Hacia el final de su vida se resistió a morir, suponiendo que iba a dar pena.
   Pero el tiempo, inexorablemente, un día se dispuso a cobrar todo lo que jamás había obtenido del él.
   Así se lo llevó la Parca, amargado, reptando, hinchado, pálido, solo como un perro solo, con la barba hirsuta y las manos lastimadas.
   Y muy en contra de su voluntad, terminó sus días dando lástima a algunos, rabia a otros y a la mayoría, simplemente asco.

MI QUERIDO VIEJO -Publicado en Cuentos y más el 16.06.11, una versión reducida del cuento original: "Recuerdos", que obtuvo Mención en el Primer Salón Nacional de Escritores Bancarianos, el 6 de  noviembre de 1984. También se publicó como "Recuerdos" en El Apogeo de Del Viso, nro. 12, agosto de 2010. El 18.06.2017 publiqué la versión completa, original, en mi página de Facebook: Rubén Faustino Cabrera. En todas estas oportunidades las versiones fueron diferentes, tanto en el texto como en la extensión. 

 Mi querido viejo…

   Día del Padre. Preparo el asado. Coloco un CD y escucho “Mi viejo”, por Piero. Mala idea. Se me caen las lágrimas: hace veinte años que no está mi viejo. Ni siquiera reparo en que alguien ha abierto la puerta de calle. Una voz grave me dice, a mis espaldas: “Hola, Rubén”. Conmocionado, me doy vuelta lentamente en este domingo en que ya no está mi viejo. “Hola, Rubén”, repite mi suegro. Lo saludo tan efusivamente, que se sorprende un poco. Le sirvo un vaso de vino, me sirvo otro y brindo con él, mi otro querido viejo. 

Recuerdos-Versión original

          Andrés, mi hijo menor, jugaba solo, con una pelota de fútbol, en el terreno baldío lindero con mi casa. Mientras él hacía imaginarios goles, yo cortaba el cerco de ligustros y mi imaginación volaba sin ataduras por un pasado que no recreaba demasiadas veces.
       Alejado de los papeles, las cifras astronómicas, los rubros contables y la ajetreada semana de la oficina; sin el tableteo de máquinas de escribir y sumadoras, con la única preocupación de cortar el cerco parejito, mi mente podía dedicarse enteramente a mí, los fines de semana.
       Era sábado, y un día como ése, mucho tiempo atrás, habría aparecido mi padre a visitarnos, como casi todos los sábados por la mañana. Antes de llegar a mi casa, habría pasado por la casa de mi hermana, ya que en su caminata la encontraba primero; y luego sí, con todo su tiempo disponible, aparecía por mi casa.
       Me alegraba interiormente de ser el último que visitara, con un poco de egoísmo de tenerlo más tiempo para mí. Entonces, charlábamos horas de cualquier tema, sin que yo escuchara ningún reproche por mis pocas apariciones por su casa. El, con una salud precaria en los últimos años de su vida, era quien efectuaba visitas más frecuentes. “Vos no te preocupes, que tenés mucho trabajo con tu casa nueva. Yo ya tengo todo hecho, y aunque tuviera algo para hacer, no tengo muchas ganas. Prefiero charlar con mis hijos… ¡Mirá qué día para aprovechar al aire libre!”
         Llegaba después de las diez a visitarnos, sabía que dormíamos hasta tarde los fines de semana; me encontraba haciendo algún trabajo, y otras veces mateando con mi esposa, recién levantados de la cama. Nos imbuía de su alegría de vivir, nos llenaba de optimismo; y eso sucede con muy pocas personas, pero mi padre era una de esas personas. Tal vez no se hablara de nada importante, tal vez se consumiera todo el tiempo charlando de las simplezas del acontecer diario; pero el buen humor, la sensación de comenzar el día de una manera feliz, nos ganaba. Y esto sucedía, invariablemente, aun en los últimos meses, cuando todos, incluso él, sabíamos que su desafinado corazón podía fallar en cualquier momento.
       Esta vez, mientras trabajaba, sabía que ya no podía contar con él. Ya no aparecería más su blanca cabeza por el sendero que corta el campito, mientras nosotros lo veíamos llegar, a paso lento. Nunca había pensado demasiado en él, después de su muerte. No lo había hecho porque me hacía demasiado daño pensar que ya no estaba con nosotros.
     Pero este sábado, con el verano que se alejaba para dar paso a un otoño apenas insinuado, con el sol todavía cálido, con un cielo azul brillante, límpido, con mis sentidos rebosantes, pletóricos de sensaciones hermosas, también llegó nítido el recuerdo de mi padre.

       En un extenso cantero a lo largo de un camino, él planta pensamientos; y yo atrás, con mis torpes treinta y seis meses de vida, arranco uno por uno, atesorándolos en mis manos, embelesado por los vivos colores de las flores. “Linda focita… ¿no, papi?”, le digo cuando se da vuelta y descubre el cantero vacío. Algunos años más, y los cuentos y anécdotas que desgranan su memoria; su infancia y adolescencia, que vuelve a vivir para nosotros; los primeros consejos, la experiencia que espera sirva a sus hijos.
       A los ocho años, en un terreno muy accidentado, me caigo mientras me persigue un perro y me hago el muerto. El perro no me hace nada, me olfatea mientras permanezco inmóvil, y se va. Se lo cuento a mi padre y se pone ancho: él me contó cómo hacerlo en una de sus tantas historias. Después desfilan por mi memoria los años que vivimos en la granja. Su tesón, su empuje, el esfuerzo de mi madre, los trabajos que también los hijos compartimos, la alegría de ver los frutos concebidos de sol a sol, y los primeros pesos que dio una cosecha generosa. 
       Doce años tengo y compartimos las películas de Gary Cooper en el cine del pueblo. Trece años, ya estoy en el secundario y me regala mi primer reloj. Después, el tiempo pasa, vertiginoso. Comienzo a trabajar, estoy de novio, estoy casado, tengo hijos, tengo mil problemas, nos vemos menos. Luego, tengo mi propia casa. Entonces, como un rito, recuperando años en que estuvimos alejados, comenzamos a vernos con frecuencia. Reencuentro a mi padre y él me reencuentra a mí.
       ¡Cuántos abrazos no dados! ¡Cuántas palabras pensadas, pero nunca dichas, sobrellevé durante todos esos años! Ahora, que había llegado el tiempo de usufructuar a mi padre, lo perdía para siempre. Pensé en La Parca, infinitamente cruel, y suena a perogrullada, porque siempre será cruel cuando se lleve a nuestros seres amados.
       “¡Qué ganas de verlos que tenía!”, me dice mi padre el último fin de semana que lo veo con vida.
      Entre “qué linda focita” y “qué ganas de verlos” pasaron más de treinta años por mi cabeza. Andrés seguía haciendo goles contra el cerco, cuando gritó:
          -¡El abuelo, pá…! ¡Ahí viene el abuelo!
       “¿Qué dice Andrés?”, pensé. “¿Qué está diciendo?”. Miré a través de las plantas de ligustros y vi el sendero vacío. Me olvidé de mi hijo, y seguí podando el cerco. Ni siquiera escuché la puerta de calle al abrirse.
       -Hola, Rubén -escuché una voz grave atrás mío. Casi dejé caer la tijera. Me di vuelta lentamente. Entonces, recién entonces, volví con todos mis sentidos a este sábado en que ya no estaba mi padre.
          -¿Qué tal, Rubén? ¿Cómo está?- me saludó me suegro.
       Lo palmeé tan afectuosamente, que creo que se sorprendió un poco. Dejé la tijera, lo tomé del hombro, y fui a tomar unos mates con él y mi mujer.

A MÍ SE ME HACE CUENTO QUE SE FUE DE VIAJE, LO JUZGO TAN ETERNO COMO SUS PERSONAJES -Publicado en Cuentos y más el 27.06.11. El domingo 17 de julio de 2011 fue publicado en el diario Tiempo Argentino en el Suplemento Homenaje "Al Negro, con cariño", al cumplirse cuatro años del fallecimiento de Roberto Fontanarrosa. En ambos lados se publicó como "A mí se me hace cuento que se fue de viaje". También en la página Web del diario

   Todos estaban en El Cairo: Inodoro, Eulogia, Mendieta,  Lloriqueo,  Boogie, Nabucodonosor, Sperman; hasta los loros.  En eso, un grito: “¡¿Qué hacen?!”. Mendieta reaccionó: “¡Qué lo parió!”, dijo mientras el Negro se acercaba. “¿Qué hacen?”, repitió. Pereyra contestó: “Huevo, dijo la gallina”. “¡Cuándo no!”, acotó Eulogia. “Matando el tiempo”, agregó Boogie. “¿Por qué no laburan?”. “No hay un maldito trabajo”, dijo Boogie. “Negociemos, don Inodoro”, propuso Mendieta. “Hay un concurso de cuentos. ¡Ya mismo se ponen a laburar!”. “¡Ahijuna con la lobuna!”, dijo Inodoro. “¡Shit!”, dijo Boogie. “Se acabó el ostracismo”, agregó Mendieta. “La ostra vive encerrada pa’ cuidar las perlas. Si hay un sismo ni se entera”, dijo Pereyra. “Criaturita de Dios”, concluyó Mendieta.  

EL HEREDERO DEL NEGRO -Publicado en Cuentos y más el 09.07.11. También corrió luego la misma suerte de "A mí se me hace cuento que se fue de viaje", con Tiempo Argentino.  Pero, además, fue publicado del 26.09.11 en la página www.repedia.com.ar

   “Cuando la tarde se inclina, sollozando al occidente, vagan dos sombras dolientes sobre la Pampa argentina. Es Pereyra que camina, y a su lado el fiel Mendieta; tienen transida la jeta, acorralada de pena: ya no cuentan con la prosa, con la poética vena, en la llanura serena, del Negro Fontanarrosa”. “Muy sentido, Mendieta. ¿Quién lo escribió?”. “Lo escribí yo, don Inodoro”. “Cualquiera escribe hoy en día”. “Pero me ayudó Rafael”. “¿El que pinta? ¿O el que canta?”. “Rafael Obligado”.  “¡Con razón! El negro se lo merece. Ojalá sean muchos los que le escriban”. “Criaturita de Dios”.

USTED NO ME LO VA A CREER, PERO... -Publicado en Cuentos y más el 01.07.11, en primera página. 

   El Negro juega al truco con Borges, contra Horacio Quiroga y Fray Mocho. “La mesa de los cuentistas”, la llaman. Fray Mocho juega un tres, Borges dice “No lo veo. Voy”, Quiroga comienza a cantar una flor: “Por el río Paraná…”, y en eso se asoma el Señor. “¡Fontanarrosa! ¡Lo buscan!”, dice. “¿Quién?”. “No sé. Preguntaron por el Creador, por el Barbeta, y San Pedro pensó en mí, pero es para usted. Lo hago pasar. Pase, buen hombre. Pero…pep… ¡es un perro!”. “¡Mendieta!”, dice el Negro. “¡Negro!”, dice Mendieta. “¡Un perro! ¿Y habla?”, dice el Señor. “Habla”, dice el Negro. “Y pienso”, dice Mendieta. “¡Qué lo parió!”, dice el Señor. “¡Criaturita de Dios! ¡Cosa de no creer!”. Y se va perplejo a seguir con sus menesteres.

COMO TODAS LAS NOCHES -Publicado en Cuentos y más el 29.06.11. El 14.07.11 es publicado en la página "La indisciplina del calmado", www.ylasletrasseesparcieronensuslabios.blogspot.com. Fue publicado en el periódico El Apogeo de Del Viso nro. 66, febrero de 2015, por el Día de los Enamorados, junto a otros microrrelatos, bajo el título general de "El amor en tiempos de cólera". El 15.12.2014 lo publiqué en mi página de Facebook: Rubén Faustino Cabrera. 


   -¡No  se te ocurra tocarme con esas manos heladas!  -le dijo en cuanto él se metió en la cama-. Mejor te preparo un tecito, así entrás en calor y después… ya sabés -agregó guiñándole un ojo.
    Fue a la cocina y le preparó un té, como todas las noches; le puso un somnífero, como todas las noches; y él se durmió profundamente, como todas las noches. “Inexplicablemente”, decía él por las mañanas.
    Y ella seguía tranquila, como todas las noches, sin que él la molestara, pensando que en el verano iba a tener que cambiar el té por un vaso de jugo o de gaseosa.

LAS DIFICULTADES DEL IDIOMA -Publicado en Cuentos y más el 29.06.11, en primera página.

   -¿Sabés cómo se llama este río? –le pregunté al primer chino que pasó a mi lado.
    -Yang-tsé.
    -Sí, ya sé que vos sabés -le dije un poco impaciente-. Lo que quiero es saber yo cómo se llama.
    -Yang-tsé -volvió a contestarme.
    -¡Sí! ¡Ya sé que vos sabés que yo quiero saber cómo se llama este río! ¡Hijo de una grandísima…! -le grité enfurecido.
    -¡Que te lecontla!
    No hay caso. A ciertas personas hay que tratarlas con rigor. Me alejé satisfecho, tomando fotografías de las decenas de pintorescos sampanes que navegaban por el río Ketelecontla.

DE TERROR -Publicado en Cuentos y más, en primera página, el 04.07.11.

     -Estoy asustado, Lucas -me dijo el abuelo-. ¡Escucho voces, gritos, ruidos, sonidos extraños, murmullos! ¡Todo el tiempo!
    -Y claro, abuelo -le contesté-. ¡Desde que te colocaste los audífonos!

EL CUENTO DE LA BUENA PIPA -Publicado en Cuentos y más el 04.09.11. Entre el 30.09.11 y el 01.10.11 fue publicado en la página www.imagenesdepapel.blogspot.com

     Cuando yo era chico -dijo el papá-, tu abuelo me decía: ”¿Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?”. Y yo le contestaba: “Sí, papi, contame el cuento de la buena pipa”. Y él me decía: “No. Yo no te digo ‘Sí, papi, contame el cuento de la buena pipa’. Yo te digo si querés que te cuente el cuento de la buena pipa.”. “¡Sí! ¡Contámelo!”, yo le decía. Y él me contestaba: “Yo no te digo ‘¡Sí! ¡Contámelo!’. Yo te digo si querés que te cuente el cuento de la buena pipa”.
   -Pá… ¿y cómo hiciste para que no te siguiera haciendo esa broma?
   - Cuando me dijo por octava vez “¿Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?”, me avivé y  le contesté: “¿Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?”. Y él no me pudo decir “Yo no te dije ‘¿Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?’, porque eso, exactamente, era lo que él había dicho.
   -¿Y entonces, pá?
   -Entonces… no tuvo más remedio que contarme el cuento de la buena pipa.
   -¿Y cómo es el cuento, pá?
   -¿Vos querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
   -Sí, dale, pá, contalo…
   -Yo no te digo “Sí, dale, pá, contalo…”. Yo te digo si querés que te cuente el cuento de la buena pipa…

UN RÍO DE SANGRE -Publicado en Cuentos  y más el 17.09.11. El 16.11.11 lo vi publicado en la página Satan´s bloody pearls (Las perlas sangrientas de Satán), www.kerlames.blogspot.com. No pude establecer fecha de publicación, ya que decía "28.07.05". ¡Cosa de Mandinga! En 2013 lo incluí como epígrafe en el cuento que me pertenece,  "La noche de Walpurgis", en libro Cuentos de terror II para Editorial Bonsai, cuya recopilación me pertenece. Fue publicado en el libro Colectivo Literario La Cerradita, de Tinta Libre Ediciones, Córdoba, julio de 2015. El 27.05.2017 lo publiqué en mi página de Facebook: Rubén Faustino Cabrera junto a La noche de Walpurgis. 


    Un río de sangre corre entre las tumbas y cada tanto se bifurca como si obedeciera a un designio premeditado; se filtra abajo de algunas lápidas, desciende por las grietas de  la tierra reseca, se cuela entre las fisuras de los ataúdes e inunda las comisuras de los labios de sus monstruosos ocupantes.

     La tierra se abre, los muertos se levantan y emprenden el camino hacia la aldea. Expira el treinta de abril y comienza la Noche de Walpurgis.

EL PRECIO DE LA CARNE SE FUE A LAS NUBES -Publicado en Cuentos y más el 26.09.11. El 26.09.11 también se publicó en la página www.repedia.com.ar. El 26.06.2016 lo publiqué en mi página de Facebook: Rubén Faustino Cabrera. 

   El asesino serial que la prensa había bautizado como “El carnicero de los sábados” estaba logrando un estado de desesperación cercano a la locura en la policía y en todos los habitantes de la ciudad. Cada sábado de los últimos tres meses había cometido un asesinato y quitado a sus víctimas un órgano o un trozo de su cuerpo. Nadie tenía una mínima idea de su identidad, ni una pista insignificante siquiera. Sin embargo, ella conocía muy bien a su amante, solícito esposo. Cada sábado él le decía “¿Qué te gustaría comer esta noche?” y luego partía. Mientras tanto, ella preparaba la ensalada y encendía el carbón en la parrilla.

CONSECUENCIA -Publicado en Cuentos y más el 25.10.11, en primera página.

   Lanzó una imprecación, como si alguien lo escuchara. Levantó su puño derecho hacia el cielo, hacia el techo, en realidad, como si alguien lo viera. Tropezó con una silla mientras caminaba en círculos, furioso, por la habitación en penumbras.
   ¡Otra vez le habían cortado la luz por falta de pago!

DÍA DE DUELO -Publicado en Cuentos y más el 23.11.11, en primera página.

   Dejé decenas de demostraciones  dactilares desparramadas durante, después del desastre: Desdémona degollada, desangrándose.  Después deambulé desorientado. Descubriéronme.  Decidieron detenerme. Decliné defenderme. Dispararon. Dieron diez disparos debajo de dentadura. ¿Destino? ¿Designio divino? ¿Derrotero del delito? Descabezado, decapitado. Degollado,  Desdémona.

EL FIN -Publicado en Cuentos y más el 20.12.11, en primera página.

     Muchos han vaticinado el fin del mundo. Algunos, a causa de una nueva era glacial. “Habrá muchísima comida para los pocos sobrevivientes, pero hasta ellos morirán de frío en poco tiempo”, profetizaron.
   Y aquí estoy yo, el último sobreviviente, con toda esta comida para saciarme hasta el hartazgo y este frío inédito sobre mi cuerpo desacostumbrado, para congelarme lentamente. Todo está a mi disposición: carne, pollo, exquisitos platos de minuciosa preparación, frutas jugosas, postres deliciosos. Pero todo está helado, todo acorralado por este frío intenso que va paralizando mis extremidades, mi cuerpo, mi cabeza, mi…

   -Mirá, querido. ¡Te dije que ese moscardón que andaba revoloteando en la cocina iba a terminar metido en la heladera! Murió congelado sobre el flan.
   -¡Qué asqueroso! Sacalo, dale, sacalo con una cucharita que los invitados ya están esperando el postre.

NUNCA PROVOQUES A UNA BRUJA -Publicado en Cuentos y más el 28.01.12, en primera página. El 04.03.12 fue publicado en la página www.uncuentoaldia.es, de España. Fue publicado en el libro Colectivo Literario La Cerradita, de Tinta Libre Ediciones, Córdoba, julio de 2015. Fue publicado en Palabreríos (Facebook) el 17.07.2019.


   Me crucé con el Griego en Aráoz y Gorriti.
   -Acabo de almorzar -le dije- y salí a caminar un rato.
   -Yo también -me dijo-. Me comí una perra y salí a caminar un poco.
   -¡Eh! ¡Qué fea costumbre esa de comer perros! ¡Igual que Demis Roussos!
   -¡No! ¡No! -se apresuró a explicarme- Digo que comí una perra porque los durraznos estaban muy feos.
   Ahí me acordé que el Griego es capaz de pronunciar correctamente las letras “ere” y “erre”, pero que las aplica mal. Terminé de confirmarlo cuando se despidió:
   -Siempre aranco la caminata desde aquí, de Arráoz y Goriti.

LA TRAMA -Publicado en Cuentos y más el 05.04.12, en primera página,


  Esa tarde él no volvió de la fábrica ni en los dos días subsiguientes. ¿Lo habrían secuestrado? ¿O habría desaparecido para salvar la vida y luego se comunicaría con ella? Al cuarto día comenzó a tejer, como Penélope esperando a Ulises. Tejió y destejió hasta el sexto día sin llegar jamás a terminar una prenda.  

  El séptimo día, sin que ella se lo propusiera, sus manos tejieron una capucha y entonces comprendió que él jamás regresaría. 

EL HOMBRE DE LA ESQUINA ANARANJADA -Publicado en Cuentos y más el 23.04.12, en primera página. Fue publicado en el libro Colectivo Literario La Cerradita, de Tinta Libre Ediciones, Córdoba, julio de 2015. El 30.06.16 lo publiqué en mi página de Facebook: Rubén Faustino Cabrera. 

   Anselmo Batalla, donde ponía el ojo, ponía el apodo. Cuarteador y milonguero, sobrador y cuchillero,  cuando dejaba el carro y los caballos se apersonaba en la esquina anaranjada y se quedaba horas apalancado en el farol colocando motes a todos los transeúntes. Y andá a discutirle. Pero, no obstante la justeza de sus sobrenombres, el mejor apodo de su cosecha que se recuerda  es el que le adjudicó a Fabián Flores.
   -Ahí va Fabián Flores -le dijo a un ocasional interlocutor-. “Hombre de pocas palabras”.
   -¿Es parco?
   -No. Es mudo.

SIN BARRERA -Publicado en Cuentos y más el 07.05.12, en primera página.



   La mujer de un amigo, para mí, tiene barba. Es cierto. Mi amante es la esposa de mi mejor amigo: la mujer barbuda del circo.

SIEMPRE HACE FALTA UN SEGUNDO APARATO -Publicado en Cuentos y más el 16.09.12, en primera página.

El teléfono llama y él atiende.
-Hola. ¿Quién habla?
-¿Cómo quién habla? ¡El dueño de casa habla! ¿Y usted quién es?
-Un ladrón, señor. Estoy desvalijando su casa.
-Pero… pero… ¿cómo que está desvalijando mi casa?
-Sí, señor, tal como lo escucha. ¡Y hágame el favor de cortar de una buena vez que también me quiero robar el teléfono!

GRACIAS A MERCEDES -Publicado en Cuentos y más el 11.09.12, en primera página. Publicado en mi página de Facebook el 09.07.2017.

“Se te conceden tres gracias”, le dijeron a un mortal. Y él preguntó: “¿Puedo involucrar a un inmortal?”. “Sí”, le contestaron. Y él privilegió tres gracias: el “¡Gracias, Piero!”, conque la homenajeó tantas veces Miguel del Sel. Y el “Gracias a la vida”, de Violeta Parra, conque nos homenajeó ella tantas veces. Y finalizó diciendo “¡Gracias, Mercedes Sosa, porque la vida me dio tantas veces la gracia de escucharte!”.

HACE TREINTA Y SIETE AÑOS... -Publicados en Cuentos y más el 24.03.13 y en el diario Tiempo Argentino el lunes 25 de marzo de 2013, en Minicuentos por la Identidad. El 24.03.2017 publiqué los dos en mi página de Facebook: Rubén Faustino cabrera. 

Hace 37 años... (fue una consigna de Cuentos y más, como comienzo de los relatos): 

Hace treinta y siete años…
…lo supe. Se quejaban, gritaban, imploraban, gemían. No sabían que los dioses hacemos con los humanos lo que se nos antoja.

Hace treinta y siete años...
...treinta mil personas tuvieron una pesadilla atroz. El 24 de marzo de 1976 se hizo realidad.

En abril de 2013 la página Cuentos y más lanzó una consigna: Había que escribir microrrelatos que comenzaran con la frase "La última vez...". Me publicaron tres: dos en primera página y el tercero en la página mía. 

CUANDO EL MAL ARRASABA NUESTRA COMPRENSIÓN Publicado en Cuentos y más el 05.05.13, en primera página.

La última vez que la vi ignoraba el grado de crueldad, salvajismo, abyección, que puede alcanzar el ser humano. Fue el 23 de marzo de 1976.

MÁS ALLÁ DEL COLLADO DE BORGO -Publicado en Cuentos y más el 05.05.13, en primera página.

La última vez que vi a un ser humano fue cuando me clavaron una estaca en el corazón.

YA NO PUEDE CAMINAR -Publicado en Cuentos y más el 12.04.13.


   La última vez que la vi estaba moribunda por efecto del veneno. Como todavía pugnaba por salir del cajón, la rematé a golpes. Luego la saqué de allí y la arrojé al jardín por la ventana. Se la comieron las hormigas.


   ¡Otra maldita cucaracha que ya no volvería a meterse en el cajón de los cubiertos!



    El origen de las especies
     Nuevo microrrelato, nacido el 11.04.18 y estrenado en Palabrerío (página de Facebook) el 12 de abril de 2018 (y también en mi Facebook: Rubén Faustino Cabrera).
    -Panadero, traeme pan –dijo el padre mientras soplaba una semilla de cardo gigante que flotaba en el espacio aéreo de su jardín. El hijo le preguntó y él le explicó que era una antigua costumbre: soplar una semilla de cardo gigante, transportada por el viento para su propagación, mientras se le pedía un deseo específico: “Panadero, traeme pan”. Una antigua costumbre, repitió, un deseo de que no falte el pan en la mesa, le explicó.
    Tras un viaje al campo, el padre le trajo una flor de cardo gigante, ya seca, con todas sus semillas adheridas a los volátiles panaderos.
    Algunas semanas después, los vecinos comentaban, extrañados, sobre la inusual cantidad de cardos que habían invadido sus jardines.






UN MUERTO EN EL PLACARD

Originalmente, obedeció a una consigna de Martín Gardella, el conductor de El living sin tiempo, en la FM 90.1, La 90 de Devoto: ¿Qué harías si encontraras un muerto en el placard? El 15 de marzo de 2018 fue publicado en la página www.cincuentapalabras.com
Lo publiqué en mi Facebook el 30.10.17.

Hoy asumo como diputado. Busco un traje en el placard y encuentro un muerto. "¿Vos lo mataste?", le pregunto a mi mujer. Me dice que no, que no me aflija, y que todos los políticos tienen un muerto en el placard. Saco el traje y cierro la puerta más tranquilo. 


LA NOCHE DE WALPURGIS


ACLARACIÓN PARA QUIEN NO CONOZCA EL BLOG: 

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